martes, 10 de octubre de 2017

RABÍ LACTOSUS


Lápida funeraria de rabí Lactosus - Lucena 

Por Elisa Simon 


La provincia de Córdoba ofrece un sinfín de localidades a cual más hermosa, donde la huella andalusí está presente. Es el caso de la bella Lucena, Eli Hossano o al-Yussana, llamada en tiempos andalusíes. Fue una ciudad judía, donde se estableció la Academia talmúdica, viviendo su esplendor entre los siglos X y XI, hasta la llegada de los Almohades. 

Pueden pinchar en este enlace para leer el artículo dedicado a Lucena. pinchar aquí  

El Museo Arqueológico y Etnográfico de Lucena, esta situado en el castillo del Moral, en cuya torre del Homenaje, dicen, estuvo encarcelado el rey Boabdil. Justamente en la torre, dispone una sala dedicada a la época judía de esta ciudad. Entre las piezas que se exponen, me llamó la atención ésta lápida del rabí Lactosus. 

¿Quién era? ¿Dónde nació? ¿Cómo fue su vida? 

Bien, hasta ahora no encontré respuesta, sin embargo, gracias a este hallazgo al menos sabemos que existió un rabino con este nombre y que falleció en Lucena hacia la primera mitad del siglo XI. 


En el año 2007 se realizaron excavaciones arqueológicas en la ronda Sur de Lucena, donde se estaba construyendo una rotonda de la circunvalación. Se halló un cementerio judío andalusí con una superficie total de 1.458,85m2, siendo la necrópolis judía más antigua e importante hasta ahora.  El yacimiento se extiende sobre una suave pendiente en la ladera del cerro Hacho y a unos 700m de la muralla medieval. 

Fueron encontradas un total de 346 tumbas, cada una adaptada a la topografía del terreno. Las excavaciones e informes fueron realizadas por el arqueólogo municipal de Lucena, Daniel Botella Ortega y Jose A. Riquelme Cantal. En el 2009 el doctor Jordi Casanovas  Miró y el arqueólogo Daniel Botella Ortega redactaron un trabajo detallado sobre esta necrópolis judía. 

El ritual de enterramiento era de inhumación en fosa. Las sepulturas estaban orientadas hacia el Este, con los cuerpos en posición decúbito supino, sin ajuar que acompañaba. Las fosas son muy profundas, buscando la tierra virgen, donde deben descansar los difuntos. 

En la tumba número 239 apareció la pequeña lápida del rabino Lactosus. Se trata de una piedra de arenisca local de forma rectangular y bastante gruesa. La superficie rugosa e irregular hizo que la inscripción en hebreo, en caracteres arcaicos, fuera desigual. Los expertos la han fechado hacia la primera mitad del siglo XI. Es decir, en tiempos de máximo apogeo de la ciudad medieval. 

Esta lápida tiene la característica, que está grabada por ambos lados, lo cual da a entender que fue reutilizada, según los expertos, no como lápida sino como elemento estructural de la fosa. La parte inferior, que iba hincada en la tierra ha desaparecido. No muestra decoración alguna. 

La inscripción, sin márgenes, se inicia en el extremo superior derecho con el nombre del difunto "rabí Lactosus" que ocupa casi la totalidad de la primera línea. 

traducción de la inscripción: 

" rabí Lactosus duerme en paz. 
Descanse en paz hasta que venga 
el Consolador (Mesías) 
que anuncie la paz 
en la puerta de la paz ... paz 
Decidle: descansa en paz. "







BIBLIOGRAFIA: 

- El cementerio judío de Lucena (Córdoba). Daniel Botella Ortega y Jordi Casanovas Miró. MEAH, sección Hebreo 58 (2009) 






sábado, 30 de septiembre de 2017

ESTELA FUNERARIA "DE OREJAS"


Estela funeraria "de orejas" 

Por Elisa Simon 


Cuando visitamos el Museo Arqueológico de Málaga, me llamó la atención unas pequeñas piezas de cerámica. Se trataba de estelas funerarias, al leer la explicación indicaba que se llamaba "de orejas" y que su procedencia es de la zona de Málaga. Estos datos fueron suficiente para despertar mi curiosidad

estela funeraria "de orejas" - Museo Arqueológico de Málaga



Como ven en la foto, se trata de piezas de tamaño pequeño compuesta de dos partes: una en forma de disco con cuatro salientes, de ahí el nombre de "orejas" y una parte inferior rectangular. Datada en el siglo XIII - XIV época nazarí. 

Esta hermosa estela "de orejas" fue hallada por casualidad en 1946 con calle Alcazabilla de Málaga. Están hechas de cerámica vidriada en verde claro. La parte superior discoidal, muestra una decoración en relieve a base de un anillo, que encierra un lazo formado por tres palmetas dobles, que generan dos estrellas de seis puntas.
La parte inferior rectangular está más deteriorada y su inscripción cursiva es difusa. 


estela "de orejas" típicas de Málaga en tiempos de los nazaríes
La imagen superior, muestra una estela también en cerámica vidriada realizada en los altares malagueños. Cuenta con dos apéndices, está vidriada en blanco y decorada con motivos vegetales en azul cobalto. Sin inscripción. La estela fue encontrada en Málaga y está datada también en época nazarí. 
Estas estelas se hincaban en el suelo a la cabeza de la sepultura y otra a los pies. La parte inferior del rectángulo, se clavaba en la tierra, quedaba sin vidriar. 

La tumba se delimitada con una hilera de ladrillos, que se llaman "Yannabiyat". Éstos podían estar decorados y vidriados en su parte visible, mientras que la parte inferior, la cual se hundía en la tierra permanecía sin ornamentación alguna. Muchos de estos ladrillos funerarios llevaban una inscripción pintada en azul cobalto sobre vidriado en blanco. Según los expertos, es más difícil datar el inicio del empleo de los ladrillos como delimitación de la tumba, si bien se podría indicar el siglo XIII. 


ladrillo que delimitaba una tumba - Museo Arqueológico de Málaga
En al-Andalus hubo diversos tipos de enterramientos, según la zona geográfica ,  la época y la clase social del difunto. Según los arqueólogos, las tumbas se indicaban con cantos de ríos, tejas, ladrillos, lajas de piedra. En los cementerios (maqabir pl. de maqbara) se señalaban las tumbas de forma austera y anónima, otras veces algo más decoradas, hasta llegar a las lápidas de calidad, gran tamaño y decoración. Todo ello venía a indicar la categoría social del fallecido. 


ladrillos funerarios de la exposición "Malaqa, ciudad del saber" 
Se solía señalar la cabeza del difunto, colocando una piedra rectangular o mármol, que podía tener una inscripción cúfica o cursiva llamada "lawh". La piedra rectangular podía estar decorada con ajimez, arcos lobados o de herradura tallados, algunas con forma geométrica o florales e inscripciones cúfica o nasjí. El tipo de caligrafía indica entre otras cosas la cronología; las inscripciones cúficas se encuadran dentro del califato cordobés, el tipo de letra cursiva o nasjí la introducen los almohades. Es más ornamentada, suele tener un fondo de decoración floral y geométrica, los grafemas se entrelazan en complicadas figuras. 


lápida funeraria de la hija de un emir, siglo XII Málaga
En esta foto pueden ver una estela funeraria en forma de mihrab, expuesta en el Museo Arqueológico de Málaga. Se trata de una pieza de mármol datada hacia el siglo XII. La inscripción en letra cúfica es el epitafio de la hija de un emir y dice así: 

"esta es la tumba de Badr, hija del emir Abu-l-Hasan. Dios es verídico. ´Así ibn Taniskaal-Sinhayi. Murió ¡Dios se apiade de ella! - la vela del lunes a mediados de rabí II del año 496 (26-01-1103). 

En los laterales dice: 
"me refugio en Dios de Santanás, el apedreado. Dios atestigua que no hay dios sino El. Los ángeles y los poseedores de ciencia obrando con equidad dicen: no hay Dios sino El, el Poderoso, el Sabio." 

A partir del siglo XII, se produjo una evolución de la pieza sepulcral, con la generalización en las clases más acomodadas del túmulo en forma prismática triangular con textos grabados, que en al-Andalus se llamó "maqabriya". Se colocaba en sentido longitudinal de la tumba. Procedían del norte de África, se extendió su uso a partir del siglo XIII bajo los meriníes. Este tipo de estela llegó también a al-Andalus hacia el siglo XI y convivió con la estela rectangular. 


estela funeraria prismática triangular, siglo XI-XII - Museo Arqueológico de Málaga

En estos siglos, XIII - XIV, es cuando abundan las estelas funerarias "de orejas" localizadas en la zona de Málaga y sobre todo en Ronda en época nazarí. Estas pequeñas piezas vidriadas están pintadas de azul cobalto o verde manganeso sobre fondo blanco con inscripciones de carácter profilácticas, como "al-yumn ad-da´im" o "al-mulk li-llah". 


estela funeraria "de orejas" con decoración vegetal


estela funeraria "de orejas" con inscripción cúfica

Esta foto muestra una estela "de orejas" vidriada en blanco con inscripción en azul cobalto, encontrada cuando se estaban haciendo obras del Parque de Málaga. Procede del cementerio de Gibralfaro, como muchas otras. La inscripción dice: " ...murió al-´Aziz ... el Grande, excelso de ... en muharram el abridor del año uno y setecientos sesenta con la bendición de Dios" (entre el 5 de agosto y el 3 de septiembre de 1367 de la era cristiana) 

Las estelas funerarias "de orejas" halladas en Ronda son muy abundantes, habiendo hallado la mayoría junto a la puerta de Almocávar. Se trata de piezas pequeñas realizadas en piedra arenisca, siendo su forma igual a las de Málaga, sin embargo, éstas carecen de inscripciones. La decoración es a base de estrellas de cinco o seis puntas y círculos con motivos florales en su interior. Podemos ver algunas de estas estelas incrustadas en los muros de las viviendas de Ronda, sobre todo en Iglesias, como éstas de la Iglesia de Santa María, antigua mezquita. 


estelas funerarias de Ronda, en arenisca, incrustadas en los muros de Iglesia Santa María, Ronda, Málaga
Según los expertos, la gran concentración de estas estelas en Ronda se podría entender por la presencia de los meriníes en esta ciudad. Este tipo de estelas  se han hallado en la necrópolis de Chellah, Rabat así como en otras ciudades marroquíes. 

En Algeciras, también se han encontrado estelas funerarias "de orejas" datadas entre los siglos de presencia meriní en la ciudad. 

estela funeraria de Ronda, sin epigrafía y con decoración geométrica
Hoy en día hay una dispersión de estas estelas y los ladrillos que las acompañaban, porque están en colecciones privadas y porque fueron reutilizadas en la construcción de Iglesias y otros nuevos edificios.  


estelas funerarias incrustadas en los muros de la Iglesia Santa María, Ronda, Málaga
En el Museo Arqueológico de Málaga están expuestas cuatro estelas funerarias "de orejas". Otra se encuentra en el Museo de Huelva, se trata de una pieza en loza dorada datada en 1409. Dos se hallan en el Instituto de Valencia de don Juan procedente de Granada. En el Museo Arqueológico Nacional de Madrid se expone una estela nazarí "de orejas" vidriada con reflejos dorados, hallada en Gibralfaro, Málaga. En el Museo Municipal de Algeciras se exponen fragmentos de estelas de "orejas" con la particularidad, que su decoración es estampillada. Fueron halladas cerca de la puerta de Gibraltar, donde existió una necrópolis. 


vista general de las estelas funerarias expuestas en el Museo Arqueológico de Málaga
El nuevo Museo Arqueológico de Málaga, además de las salas dedicadas a la prehistoria o a Roma, ¡la sala de al-Andalus es magnífica! Es didáctica, amena, hay donde sentarse para deleitarse, se puede ver un vídeo sobre Bobastro, el personal es amable, así que si Málaga ya ofrece una variedad de museos, el Arqueológico es fundamental. 

vista general de una de las salas dedicadas a al-Andalus en el Museo Arqueológico de Málaga


BIBLIOGRAFIA: 


-  "Las Andalucías de Damasco a Córdoba" catálogo de la exposición 

-  "Ibn Jaldún, el Mediterráneo en el siglo XIV" catálogo de la exposición 
-  Patrimonio cultural de Málaga Vol.I Malaqa "estelas de orejas" por el profesor Virgilio Martínez Enamorado. 
- Cerámica de Málaga por el profesor Guillermo Roselló Bordoy 
- "la estela funeraria en el mundo andalusí" por la profesora María Antonia Martínez Núñez, Actas del V Congreso Internacional de Estelas Funerarias. Carlos de la Casa (ed.) Soria, 1994. 
- "epigrafía funeraria nazarí: epitafio de al-Yanashti (1436)" por Carmen Barceló. Artículo en la revista Arqueología y Territorio medieval, 23. 2016 
- "datos arqueológicos sobre la presencia meriní en Málaga" por los profesores Manuel Acién Almansa y María Antonia Martínez Núñez. Mainake XXV/2003. 
- "estelas cerámicas epigrafiadas en la Alcazaba de Málaga" por el profesor Manuel Acién Almansa. Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia,1, 1978. Universidad de Málaga. 
- "Malaqa, ciudad del saber" catálogo de la exposición. Museo del patrimonio municipal, 2017. 


















domingo, 6 de agosto de 2017

DAR AL-HORRA, GRANADA


DAR AL-HORRA - GRANADA 

Por Elisa Simon 

El pleno barrio del Albaycín Alto de Granada se encuentra el palacio nazarí, llamado dar al-Horra, que significa "la casa de la honesta" haciendo referencia a la reina Aíxa, quien era su propietaria.  





En Enero de este año logramos, por fin, visitar este palacio, que había estado mucho tiempo cerrado al público por trabajos de restauración. Decidimos ir caminando, que dicho sea de paso, si hubiéramos sido conscientes del esfuerzo, habríamos tomado el bus ... 

Comenzamos el ascenso por las estrechas y enroscadas calles del barrio del Albaycín, buscando la calle de las Monjas. Mapa en mano, nos fuimos guiando, mientras seguíamos subiendo por aquellas calles-escalera, hasta que de pronto, nos topamos con el palacio nazarí.  



El palacio de "dar al-Horra" fue levantado hacia el final de época nazarí. Este edificio, según los especialistas, se construyó sobre los cimientos identificados con el palacio zirí del rey Badis, es decir, el siglo XI época de los reinos de taifa. El palacio zirí, comprendía la zona residencial de la alcazaba vieja o qasr al-qadima, donde se integraba también una mezquita, baños y aljibes. Tendría este palacio una zona de jardines o huertas, que quizá estuviera situado cerca del actual aljibe del rey o como se llamaba en aquella época al-yubb al-qadim.  
Aquella alcazaba zirí del siglo XI, tuvo varias transformaciones y destrucciones a lo largo de la historia andalusí, hasta que los nazaríes, en el siglo XV levantaron el actual palacio nazarí, propiedad de la reina Aixa. Ella era una mujer muy respetada, poderosa e influyente en la sociedad. Era hija de emires nazaríes, se casó con uno de ellos, Abul l-Hasan y su hijo, Boabdil, también fue emir de Granada ... el último ... 



Atravesamos una estrecha puerta desde la calle, entramos al pequeño zaguán, que nos llevó hasta un patio central, que sirve de eje a la distribución de las dependencias. En el centro del patio, como es habitual, se encuentra una pequeña alberca rectangular, desde donde resuena un sutil sonido de agua. Estábamos solos. Reinaba el silencio y la tranquilidad. Me senté al sur del patio en la parte más estrecha, con la intención de captar algo de su esencia. 




Me sentí privilegiada, porque me encontraba en el único palacio nazarí del barrio del Albaycín. Observaba, con atención, los tres arcos de la galería norte, que tenía enfrente, cuya decoración original ha desaparecido y sin embargo, conserva la esencia de arquitectura nazarí. Pude distinguir algunos añadidos del siglo XIX y XX, como los pequeños arcos sobre la puerta de la habitación que tenía enfrente. 

Era inevitable pensar en la familia nazarí, sobre todo la de los últimos años del reinado. Recordé las conversaciones con mis amigos Mercedes y José María, quienes me contaron, que en determinadas circunstancias de la historia nazarí, este palacio les sirvió de refugio o residencia esporádica. Así por ejemplo, durante la guerra civil nazarí, que enfrentó a Boabdil con su tío al-Zagal, el rey Boabdil vivió en este palacio, ya que contaba con la protección del barrio que era afín a su causa. Comentamos también, que parece ser que la favorita del emir Abu l-Hasan residió aquí, hasta que logró desplazar a la poderosa reina Aixa.  
Las fuentes árabes son casi inexistentes y las cristianas más fiables son las crónicas de Hernando de Baeza, quien fue testigo de los últimos años del reinado de Boabdil. Este período de la historia de al-Andalus es compleja, fueron tiempos convulsos, con el paso del tiempo la verdadera historia se fue distorsionando, hasta llegar a las leyendas de los románticos del siglo XIX, como Washington Irving. 

Yo seguía sentada en el lindo patio, mientras el agua de la alberca me susurraba acerca de otro personaje histórico fundamental en esta historia ... Isabel de Solís. 



Isabel de Solís había llegado a Granada como cautiva cristiana, de ahí que la llamaran "la romía". La joven de unos 15 años fue capturada, después que los nazaríes conquistaran el castillo fronterizo de Martos en la provincia de Jaén. Allí vivía esta doncella bajo la protección de su padre, Sancho Jiménez de Solis, que era el alcaide del castillo de la Higuera y comendador de Martos. 

"La romía" llegó a Granada y entró a formar parte del harén del emir nazarí, Abu l-Hasan. Éste pronto se fijó en ella; en la blancura de su piel, en su cabello rubio y sus ojos celestes. Quedó prendado de su belleza. Desde el principio, Isabel destacó entre las demás mujeres. 
Sin embargo, se había fijado también en ella la reina Aíxa, que llevaba casada de forma legítima con Abu l-Hasan unos veinte años y tenían tres hijos, entre ellos el primogénito, llamado Abu´abd-Allah, de donde proviene el nombre castellanizado Boabdil.

El rey nazarí se encaprichó de la bella de Martos, según parece, ella residió en este palacio hasta que el emir la tomó como esposa favorita. Isabel se convirtió al Islam y adoptó el nombre de una constelación; las Pléyades, en árabe Thurayya y de ahí derivó en Zoraida o Soraya. Se adaptó bastante rápido a la vida en la Alhambra e incluso dicen, que se enamoró del emir a quien le dio dos hijos varones. El poder de Soraya sobre el emir es tal, que logró desplazar a la propia reina Aixa y sus dos hijos, hacia la zona del palacio del Generalife, en el recinto de la Alhambra.  

Comenzó así una lucha entre ambas, primero por el amor del emir Abu l´Hasan y luego por la sucesión al trono. Fue una época de intrigas, traiciones y conspiraciones, implicando a la nobleza granadina. Se crearon dos bandos; los que defendían a la reina Aixa y como sucesor a Boabdil y los del bando del emir Abu l-Hasan y su hermano apodado al-Zagal. Resumiendo este cruento y al mismo tiempo apasionante fragmento de la historia nazarí, entre 1482 y 1487, 
las luchas intestinas, desembocaron en una guerra civil, circunstancia que fue aprovechada por los castellanos, alentando la discordia y debilitando más aún el decadente estado nazarí. En ese período de tiempo, se sentaron en el trono de Granada, Boabdil, abu l-Hasan y al-Zagal. La reina Aíxa participó activamente en la defensa de sus intereses, que no eran otros que, la entronación de su hijo y primogénito Boabdil. 

La entrada al patio de unos turistas, me sacó de mi letargo ... 



Me acerqué a la galería norte, adornada con tres arcos sobre esbeltas columnas con capiteles nazaríes. Este tipo de capiteles son típicos en el arte nazarí. Se trata de un capitel compuesto, donde la parte inferior tiene forma de cilindro decorado con hojas de acento lisas, mientras que el cuerpo superior tiene forma cúbica y está ricamente ornamentado. Vemos en el palacio de Comares de la Alhambra otras versiones de este tipo de capiteles nazaríes.  Las salas largas y estrechas, con techumbre de artesonado de madera, tienen los muros decorados con yesería elegante de atauriques. Nos imaginamos el hermoso alicatado de los zócalos ...  



Subiendo por una estrecha escalera llegamos a la planta alta, donde se encuentran las alcobas privadas. Un pasillo con una baranda de madera contornea esta planta, que se asoma al patio interior. 





Accedí a una alcoba, atravesando un bello arco, cuyo intradós estaba ricamente decorado con atauriques. A ambos lados no podían faltar las características taqas, o nichos abiertos en los muros, donde se guardaba agua fresca en tinajas de cerámica vidriada. La decoración de las taqas es hermosa. Como es habitual en el arte nazarí, las taqas se ornamentaban con un arco con perfiles ondulados dentro de una alfiz, el cual está a su vez está enmarcado dentro de una cenefa con inscripciones en árabe. Dichas inscripciones suelen ser poemas o alabanzas de los habitantes de la casa o buenos deseos de salud y prosperidad para ellos.  



La sala conserva un hermoso mirador, pequeño e íntimo, donde sí se aprecia la yesería de atauriques e inscripciones, que bendicen esta casa y a sus habitantes. Las vistas al cerro de san Cristobal, desde estas pequeñas ventanas son increíbles. 





Este palacio tiene una planta más. A través de una escalerita subimos para llegar a una amplia y hermosa azotea cerrada con grandes ventanales resguardados por celosías y entonces se abrieron ante nosotros aquellas vistas que quitan el aire ... Granada 


Cuando visiten esta magnífica ciudad, suban hasta la calleja de las Monjas, bien vale la pena una visita a este palacio nazarí. 

AGRADECIMIENTO: 

José María García Flores y María Mercedes Delgado Pérez por su desinteresada colaboración en este artículo.  


BIBLIOGRAFIA: 

- "La Granada zirí" Bilal Sarr, licenciado en Historia y Filología Árabe y doctor en Historia Medieval. Este libro es una parte de su tesis doctoral (2009) - editorial Alhulia. Granada 2011.

- Historia de España de Menéndez Pidal Tomo VIII-4 - Espasa Calpe 
- www.recreahistoria.com - blog de la arabista Mabel Villagra, que fue asesora histórica de la serie Isabel emitida por TVE. Mabel Villagra tiene este blog, que recomiendo para seguir ahondando en la historia.   


Lectura recomendada: 

Novela histórica "Isabel de Solís" de Brígida Gallegos-Coín. Editada por Ultramarina en Granada. 4ºedición en 2013.     









  







domingo, 30 de julio de 2017

MAIMONIDES


Rabí Moshé ben Maimón al-Qurtibi

" De Moisés (el del Sinaí) a Moisés, no hubo otro Moisés"


Por Elisa Simon



Paseando por la bella Córdoba, entre las estrechas calles de la judería, muy cerca de la sinagoga mudéjar, se encuentra la estatua de rabí Moshe ben Maimon, conocido como Maimónides. Uno de los más grandes sabios andalusíes de todos los tiempos. 


Permanecí de pie junto a su estatua, mientras observaba su figura de hombre maduro, sentado con un libro en la mano. Su mirada, puesta en el infinito, parecía serena y su postura muestra humildad y orgullo.  


Maimónides alcanzó en vida, el más alto reconocimiento como autoridad indiscutible y conocedor absoluto de la legislación rabínica. Sus obras se difundieron por todo el mundo medieval. Recibía a diario infinidad de cartas, donde jueces, rabinos e intelectuales pedían su opinión acerca de un tema legislativo o filosófico. 

En plena calle Judíos de Córdoba, me senté frente a su estatua, mientras innumerables turistas pasaban su mano por su zapato, anhelando adquirir más sabiduría ...

¿Dónde tendrían los ben Maimón su casa? Quizá por aquí cerca ... Procedía de familia de tradición de jueces rabínicos. Su padre era así y rabino de Córdoba. 

Moshé ben Maimón nació en el mes de Marzo de 1135.



Córdoba - Andalucía 
Su padre fue el primer tutor del joven Moshé, quien le enseñó la Torá apenas empezó a hablar. Siguió con el aprendizaje de la caligrafía árabe y hebrea, así como lexicografía y gramática hebrea. Más adelante debió estudiar el Talmud. Aquí es cuando comienza a marcar su camino. Su padre y tutor que había estudiado en la Academia talmúdica de Lucena con los grandes maestros Joseph ibn Migash e Isaac el-Fezí, hizo que éstos influyeran profundamente en el joven Moshé. 

Moshé, aprendió el Talmud basado en el libro "Libro de las leyes" del rabino Isaac el-Fezí. El-Fezí, consciente de la complejidad del Talmud, lo redactó con la intención de facilitar su estudio. Intentó agrupar los temas y aclarar los comentarios e instrucciones para guiar a la comunidad en su vida diaria y explicó el significado de los términos más complejos. 


Con esta buena base de su aprendizaje, cuando Moshé celebró a los trece años su bar Mitzvá, ya gozaba de un reconocido nivel intelectual. 

En 1148 el mismo año de esta celebración, los almohades conquistaron Córdoba. Su política inicial fue la conversión o el exilio. 
La familia ben Maimón decidió emigrar a Almería, que por aquel entonces estaba bajo dominio cristiano. Allí vivieron nueve años, durante los cuales prosiguió sus estudios del hebreo y de la poesía hebrea y árabe. En tierras almerienses puede que haya escrito su primera obra "Diccionario de Términos de la Lógica" en 14 capítulos. Se trataba de un encargo, donde se le pidió, que explicara de forma concisa, el significado de la terminología técnica de la Lógica.  



En 1157 los almohades conquistaron Almería y poco después, la familia ben Maimón se trasladó a Fez. Los biógrafos desconocen el motivo, ya que allí también regían los almohades, de los cuales venían huyendo. Los historiadores apuntan a que los ben Maimón fueron llamados bien por amigos o parientes allí establecidos. Hay que tener en cuenta, que desde el siglo IX hubo varias oleadas de andalusíes que emigraron a Fez. Puede que la vida fuera más segura que en al-Andalus. En esta ciudad llena de misterio y mística, vivieron los ben Maimón en la estrecha medina, donde resplandecía la mezquita Qarawiyyin. 


mezquita Qarawiyyin, Fez 
Moshé siguió sus estudios de medicina, basada en Galeno e Hipócrates, es decir, la teoría humoral. La enfermedad, tanto física como mental, sería el efecto de un desequilibrio de de los cuatro humores presentes en el ser humano. A saber: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra, a nivel físico y con la melancolía, sanguíneo, colérico y flemático a nivel mental. Estos humores están relacionados con los cuatro elementos que componen el Universo. Esta teoría va mucho más allá y sus aplicaciones fueron varias. 

Maimónides redactó dos libros relacionados con la magna obra de Galeno. Uno titulado "Extractos de Galeno" y otro "Aforismos médicos", en ambos hace un resumen de los 129 libros de Galeno, con la intención de que sirva como libro de consulta para los médicos de su época. Su formación médica también tuvo su apoyo en al-Farabi, en el sentido de aceptar la enorme capacidad que tiene la naturaleza de sanar por sí misma. Por lo que Maimónides no era muy partidario de medicar, si bien menciona en sus tratados al médico andalusí Abu Marwan ibn Zuhr y sus pócimas mágicas. Sus estudios de medicina se completaron con una profunda formación clínica. En Fez tuvo la suerte de conocer a los mejores médicos y maestros magrebíes. 



vista general de la medina de Fez, Marruecos 
Llegó un momento, en que los judíos se vieron obligados a vivir de cara a la sociedad como musulmanes. Debían acudir a la mezquita, si bien en sus casas seguían sus tradiciones y rituales. Hubo una gran controversia en ese sentido dentro de la comunidad judía fezí, donde Maimónides defendió, que no se trataba de apostasía sino de supervivencia. 

Moshé estudió en Fez bajo la tutela del maestro Yehuda Ha-cohen, quien lo instruyó en matemáticas, astronomía, la lógica de al-Farabí, física y metafísica. En cuanto a la filosofía, que ya dominaba, se centró Moshé en el razonamiento científico de Aristóteles, quien creía en la eternidad del Universo. Según Moshé, sí tal afirmación se llegara a confirmar, habría que adaptar las Escrituras, ya que éstas no podían contradecir las verdades demostradas científicamente. 
En esta ciudad conoció a Joseph ben Judah ibn ´Aqnin, quien años más tarde sería discípulo suyo en El Cairo. 


Cinco años vivieron en la medina de la bella Fez, hasta que la vida para los judíos se hizo muy difícil y hasta peligrosa. Según sus biógrafos, Maimónides fue condenado a muerte y la familia huyó. Prepararon a toda prisa los petates y alforjas, comida y agua. Algunos amigos los ayudaron a huir por mar desde Ceuta. Aquellos navíos iban sobrecargados de pasajeros y mercancías. Los ben Maimón viajaron bastante incómodos durante un mes y medio. 


mapa de Akko. Fuente: blog "templarios y su época" 
Arribaron a la ciudad de Akko (Acre) desembarcaron y pasaron la aduana, cuyo edificio era un gran khan. En Acre había una comunidad judía compuesta por unas 200 familias y tres rabinos, según los expertos. Aquellas tierras estaban bajo dominio de los Cruzados desde hacía ya unos sesenta años. El reino de Jerusalén pertenecía a Amalrico I de los Anjou franceses. Los árabes llamaban a los cruzados "frany" , francos, término que aplicaban a los cristianos europeos.    

En Palestina, Maimonides y su familia vivieron poco tiempo, debido a la peligrosidad y violencia reinante. Los judíos tenían prohibido residir en Jerusalén, de ahí que los ben Maímon sólo visitaran los santos lugares y continuaron viaje. Tomaron un navío en dirección a Alejandría, donde llegaron hacia el 1166. 



Lo primero que les llamó la atención, fue el faro, "señal para los observadores". Era visible a más de 70 millas, según la creencia popular. Era un faro con una altura más de 150 estaturas de hombres. En su interior había amplias escaleras, un gran vestíbulo e infinidad de estancias y en su cúspide había un oratorio. Varios viajeros andalusíes han descrito esta maravilla del mundo, entre ellos ibn Yubayr o al-Shayj al-Balawi de Málaga. 



Al desembarcar en Alejandría, ¿Sabría Maimonides que ya no abandonaría más el país del Nilo? Lo cierto es que los recibió una metrópolis. Maimónides y su familia debieron quedar asombrados al tiempo que maravillados por la amplitud e inmensidad de la ciudad. Amplias calles rectas y anchas, cuyas aceras estaban decoradas con columnas inmensas jalonadas por bellos edificios públicos. Los mercados ofrecían productos llegados de  los cuatro puntos cardinales. Maimónides logró respirar el ambiente aperturista y tolerante de los fatimíes. Ello favoreció que en Alejandría y todo Egipto viviera gente de todas partes del mundo, conviviendo Iglesias, sinagogas y mezquitas. Hermosas mudaris (escuelas coránicas), hospitales, baños adornaban la bella ciudad costera de Alejandría. Sus habitantes gozaban del bienestar, tributaban sólo para los legados píos y el tributo de capitación de los judíos y cristianos (Yizya). La comunidad judía de Alejandría estaba compuesta por unos 700 u 800 personas. 

A los pocos meses se trasladaron a al-Fustat, muy cerca de la nueva ciudad El Cairo, en la orilla este del Nilo. La familia se instaló en el barrio de Mamsusa, donde vivían unos 4.000 judíos en tres comunidades; los caraítas, que eran la mayoría y los más ricos, seguidos de los babilonios y los palestinos, éstos dos últimos dentro de la corriente rabbanita. Cada cual con su sinagoga y sus rituales, ya que cada una seguía las directrices de sus respectivas Academias talmúdicas. La diferencia entre ellas, radicaba a groso modo, en el calendario. Mientras que unos establecían sus tradiciones, rituales y fiestas según el cálculo astronómico, los caraítas se regían por la observación directa de la luna nueva. De ahí que cada cual celebrara las fiestas en fechas diferentes. Los ben Maimón eran rabbanitas babilónicos.  



lienzo de David Roberts, pintor romántico del siglo XIX- El Cairo 
Al poco de establecerse en al-Fustat, el padre de Maimónides falleció, lo cual supuso un duro golpe a los hermanos Moshé y David. Esta circunstancia lo unió más aún. Debieron seguir adelante, buscando un lugar en una sociedad basada en el clientelismo, donde las red de relaciones marcaba también el estatus de la persona. David había emprendido un negocio fructífero comerciando con piedras preciosas. Maimónides comenzó a dar clase de matemática y lógica a personas de la alta sociedad. El prestigio de su apellido unido a la profesión de médico hizo, que al-Qadí al-Fadil se fijara en él. Al-Fadil era el administrador y hombre de confianza del califa fatimí, quien lo convirtió en su protegido. De esta manera, Maimónides y su hermano entraron en sociedad por la puerta grande. 

A nivel político, la situación del país era incierta. Entre los años 1163 y 1169, bajo el gobierno del joven califa fatimí al-´Adid, Egipto fue el escenario de batallas, cuyos protagonistas fueron tres personajes: el visir del califa fatimí llamado Shawar, que buscaba su riqueza personal, Amalrico I, rey cruzado de Jerusalén, ambicioso y con una idea fija: conquistar Egipto y el general kurdo Shirkuh, fiel hombre de confianza del visir sirio Nur al-Din, que luchaba contra los cruzados. Amalrico I y Shirkuh se enfrentaron hasta en cuatro ocasiones con la intención de conquistar Egipto, mientras que el visir Shawar se pasaba de un bando al otro según le convenía. Shirkuh contaba con la confianza de su joven sobrino Yusuf, quien se convertiría en su mano derecha. 

A partir de 1169 la situación política se tranquilizó. Amalrico desistió y regresó a sus tierras de Jerusalén, siendo Shirkuh el gran vencedor. El rey fatimí al-´Adid descubrió una traición de Shawar y lo mandó ejecutar. Decidió entonces nombrar visir al general Shirkuh. Sin embargo, éste murió sólo unos meses después. Fue entonces cuando el puesto de visir recayó en su sobrino Yusuf. El nombre completo de Yusuf era: al-Nasir Salah ad-Din Yusuf ibn Ayyub, más conocido en occidente como Saladino. Egipto quedó así bajo la protección de Nur al-Din, señor de Siria, cuyo representante era Saladino. Pronto mostró sus dotes de mando, tanto como estratega militar así como hombre de la diplomacia. 



estatua de Saladino, en Damasco, Siria 
Maimónides fue testigo directo de este entramado, ya que se movía en el ambiente de la corte, incluso de vio en cierta manera implicado. al-Fadil le encomendó recaudar dinero para negociar la libertad de los judíos tomados prisioneros durante estos conflictos, especialmente los cautivos de la expedición cruzada de 1168. 


En cuanto a la situación de los judíos en Egipto no hubo grandes cambios. La vida de Maimónides transcurría entre la enseñanza y los estudios de la ley y las Escrituras. Su hermano David debía viajar con frecuencia debido al negocio de las piedras preciosas. Gracias a la protección de al-Fadil, Maimónides pudo relacionase con gente influyente, y también se topó con un fuerte rival; la familia ha-Leví. Ellos presumían proceder de viejo abolengo y ostentaban mucho poder en la comunidad palestina. Ellos se dedicaron a oponerse y bloquear cualquier intento de reforma de la sinagoga y otras instituciones por parte de Maimónides. 

Entre los años 1168 y 1170 Maimónides redactó su primera gran obra, "Libro de los mandamientos", donde en 14 libros analiza uno por uno los 613 preceptos y leyes de la tradición judía. Lo escribió en árabe, con un  estilo y lenguaje sencillo, ya que iba dirigido a a aquellos hebreos establecidos en lugares remotos donde no había rabinos.  

Su prestigio como erudito fue en aumento tanto dentro como fuera de la comunidad judía. Casi al mismo tiempo comenzó a redactar su segunda obra, llamada "Mishné Torá", obra que finalizó hacia 1177. Mientras escribía y descartaba cientos de borradores para su Mishné, Maimónides y la comunidad judía vivía bajo el yugo de un personaje apodado Zuta, quien pudiera ser un miembro de la familia ha-Levi. 

Zuta había sido nombrado Ra´is al-Yahud o nagid, es decir, el jefe de los judíos. Este cargo fue creado en el siglo XII, para que los judíos tuvieran un portavoz ante el gobierno. Los Zuta ocuparon este puesto de forma intermitente a lo largo de muchos años, durante los cuales hicieron la vida imposible a su comunidad. Al perecer fueron dos generaciones de Zuta, quienes gobernaron la comunidad a base de sobornos, conspiraciones, difamaciones. Se los tachó de hombres crueles, avaros, corruptos. Al parecer, incrementaron los impuestos hasta ahogar a las familias, abusaron de su poder, entre muchas otras cosas. Maimónides y su hermano intentaban vivir lo más alejado de cualquier provocación, ya que Zuta y su gente intentaron desprestigiarlo e incluso encarcelarlo, sin éxito. 


Maimónides se centró en la redacción de la Mishné Torá o Repetición de la ley. Se trata de un código jurídico, una recopilación de la ley oral, incluyendo las ordenanzas, costumbres y decretos. Esta obra lo llevó a lo más alto, siendo ya para siempre la autoridad por excelencia de la ley judía. Su reputación alcanzó la máxima extensión, tanto que transformó la literatura rabínica y se convirtió en referente de todos los escritos posteriores. 


¿Qué lo llevó a redactar semejante obra? Según los biógrafos, Maimónides estaba preocupado por el declive intelectual en tiempos difíciles, que podría provocar un gran desánimo en la gente. Deseaba orientarlos hacia el verdadero significado de los principios religiosos. El opinaba que se había perdido el objetivo del Talmud, debido a su complejidad   entre los interminables debates y comentarios de los rabinos. La interpretación del Talmud era de suma dificultad, sólo accesible a unos pocos eruditos. Maimónides, sin embargo, optó por lo más simple: explicar a la gente lo que tienen que hacer y lo que tenían que evitar. 


De ahí que Maimónides recopiló, ordenó y clasificó de forma sencilla y concisa toda la ley contenida en el Talmud, con la intención de que los estudiantes pudieran acceder más fácilmente a los temas a tratar y su comprensión fuera más fácil. Empleó par ello un lenguaje sencillo en hebreo, con un estilo a base de preguntas retóricas y dirigido al mayor numero de personas. 
Maimónides permanecía días y días en su habitación, buscando la palabra justa y encajándola en el sitio perfecto dentro del texto. 

... "He decidido dividir esta compilación de leyes según temas, y ... he subdividido las leyes en capítulos, y a cada uno de éstos en leyes todavía más pequeñas para que puedan ser aprendidas fácilmente de memoria. " - escribió Maimónides.  

Esta forma de vida y su ritmo acabó de forma drástica y dramática un día del año 1169. 
Su hermano David se preparó para otro de sus viajes de negocios, en este caso lo llevaría hasta la India. Embarcó en el puerto de al-Fustat, donde Moshé lo despidió. Las galeras estaban atestadas y sobrecargadas de gente y mercancías. Este largo viaje lo llevó por mar y el desierto, donde David tuvo una experiencia muy penosa. De ahí que decidió proseguir su viaje por mar. La embarcación estaba hecha de fibra de coco, palmera y juncos, con lo que el navío era más flexible. Estos viajes largos hacia el océano Indico se solía hacer en convoyes tanto para protegerse como para auxiliarse si fuera necesario. En aquella embarcación David se encontró con gente conocida de al-Fustat por lo que el viaje no se hacía tan aburrido. Un día ocurrió que, el cielo se tapó de nubarrones oscuros, se levantó un viento que se volvió violento, haciendo oscilar la frágil embarcación de un lado a otro, enormes olas querían engullirla. Los viajeros entraron en pánico, a la desesperación, le siguió la resignación a morir. Los gritos se convirtieron en rezos y despedidas, hasta que se hizo el absoluto silencio en medio del mar.  


cuadro del pintor ruso del siglo XIX Iván Aivazosky. Fuente: Témpora, Magazine de Historia
Cuando Maimónides recibió la noticia de la muerte de su hermano pequeño, sufrió su ser un golpe tan duro que le provocó una enfermedad. Lo sumió en una depresión con un cuadro de fiebre alta, que lo llevaron casi al borde de la muerte. Se hundió en la melancolía, guardó cama durante un año y medio. En una carta Maimónides escribió: 

" ... David creció en mi regazo. Era mi hermano y mi discípulo. Él era el que, mientras yo descansaba seguro, negociaba en el mercado y se ganaba el sustento. .... Mi única alegría era verlo. ... él ha marchado a la vida eterna, dejándome desolado en tierra extraña ... Y, si no fuese por la Torá y por mis estudios científicos, que me ayudan a olvidarme de mi sufrimiento, hubiese perecido en mi aflicción. ... "


Se enfrentó a una grave crisis espiritual, que provocó un cambio radical en su pensamiento y su visión antropocéntrica del mundo se vino abajo.  Se cuestionó la felicidad, y a pesar de tanto dolor, seguía creyendo que la felicidad es el conocimiento de Dios, que está a disposición de todos los hombres y que ninguna desventura puede destruir esta felicidad. Pensaba que aquellos que culpan a Dios de sus males, cometen un error, porque Dios siempre busca el bien. Maimónides se culpó a si mismo. 
Hasta entonces nunca se había ocupado del "sentido del mal" .


" ... los males que asaltan al ser humano como consecuencia de sus actos ... esos males son consecuencia de los vicios ... y causa de todos los trastornos psíquicos y espirituales. Estos trastornos se producen cuando el alma se acostumbra a cosas innecesarias y a pensar en cosas que no son necesarias, pues la supervivencia del individuo o de la especie se transforma en una segunda naturaleza del alma. Ese deseo no conoce límites. Las cosas necesarias son en realidad pocas en número. Las cosas superfluas son innumerables." ... " Nos lamentamos insatisfechos de nuestra imperfección. Nos acongojamos por males que nosotros mismos nos causamos y que atribuimos a Dios." ... "El hombre ha de saber cuál es su relación con el Universo." ... - escribió Maimónides. 

Maimónides pensaba que todos los seres del mundo se componen de materia y forma. Se podría resumir en que la forma es la parte espiritual, la esencia de las cosas, por ejemplo, el pensamiento y las emociones, mientras que la materia corresponde a lo orgánico, aquello que necesitamos para vivir, por ejemplo, comer, beber ... 

Es muy interesante lo que Maimónides piensa de "el mal", según él, no es algo real, sino que es carencia, en el sentido de la no presencia de "el bien". De esta manera, cuando enfermamos o estamos en escasez, es sólo algo aparente, ya que consiste en la no presencia de ciertas cualidades de la naturaleza. Esta filosofía metafísica es muy profunda, y su estudio puede llevar años. 



Después de este oscuro año y medio de Maimónides y gracias a esta filosofía, logró salir de su melancolía y halló el equilibrio y lucidez. Esta transfiguración lo hizo más humilde, callado y con un perfecto auto-control. 
Es muy probable que Maimónides se casara por aquellas fechas. Hasta entonces no hay información de lo contrario. Se casó a la edad de los treinta años, bastante tarde para lo que era normal en aquella época. Contrajo matrimonio con la hija de un importante médico y funcionario del gobierno. Según J.Kraemer, en ese mismo acuerdo nupcial se arregló el matrimonio de una hermana de Maimónides, la cual se casó con el hermano de su prometida. Asumió también la responsabilidad de la familia de su hermano. 

En cuanto a la situación política, hacia el año 1171 Saladino se convirtió en sultán de Egipto, después de la muerte del califa al-´Adid. Con éste último califa fatimí se puso  fin a unos 200 años de historia chií en Egipto. Saladino realizó varios cambios, sobre todo en las instituciones ya que el rito islámico sunni sustituyó al chií de los fatimíes. 

Realizó cambios también en el ejército. Sin embargo, lo que sí mantuvo casi intacto, fue el aparato administrativo, dejando en sus puestos a los principales visires, secretarios y administradores como al-Qadi al-Fadil. En cuanto a su relación con los judíos, destituyó a Zuta de su cargo de ra´is al-Yahud, nombrando en su lugar a Maimónides, quien ocupó este cargo durante dos años, es decir, del 1171 al 1173. 

El jefe de los judíos era elegido entre los miembros de la comunidad, quienes debían elegir entre su gente a un hombre de principios, bien establecido, que no se dejara engañar ni corromper, que supiera hablar de forma clara. Debía saber dar buenos consejos a quien se lo pidiera, era responsable de la justicia y de la seguridad ciudadana, debía velar por la correcta aplicación de los preceptos de la Torá. El jefe de los judíos debía supervisar los matrimonios y los divorcios, las herencias y las deudas, la recaudación de fondos, debía nombrar a los jueces y tenía un número de funcionarios bajo su supervisión. 

Una vez realizada la elección, se presentaba el candidato ante el califa o sultán, quien lo designaba para ra´is al-Yahud. Debido al cambio de gobierno, Maimónides debió negociar con Saladino o uno de sus hijos, las condiciones más favorables para su comunidad, en lo que respecta a los impuestos, derechos y obligaciones. 

La función que más tiempo le quitaba a Maimónides de sus estudios fue la de médico de la corte, cargo que venía incluido con el de ra´is al-Yahud. 

Maimónides cooperaba con los demás médicos de la corte ayyubí, que  eran unos veinte entre musulmanes, judíos y cristianos. Maimónides atendió a oficiales del ejército, gente religiosa, jueces y altos funcionarios del gobierno. Se movía en la corte en el círculo de los poetas, visires, médicos, científicos y filósofos. 

En el año 1172 redactó, en árabe, la epístola del Yemen, donde elogia al pueblo judío yemení, quienes se vieron forzados a la conversión. Maimónides les manda consuelo a todos ellos y no los recrimina por lo que debieron hacer. Hace alusión al libro de Daniel, que anticipa todas las vicisitudes que les aquejarían.  


Una de las empresas que emprendió Saladino en Egipto fue la construcción de hospitales, pagados con donaciones pías. Los enfermos recibían un tratamiento minucioso y personalizado. Los hospitales disponían de baños, fuentes, agua potable, con zonas diferenciadas para hombres y mujeres, las cuales estaban a su vez separados según sus enfermedades. Maimónides consultaba con los médicos de los hospitales y de esta manera podía estar al día de los últimos avances en medicina y farmacología. 



Dibujo de Saladino 
Maimónides ocupó el puesto de ra´is al-Yahud hasta 1173. Después siguió siendo Gran rav, es decir, se consideraba la máxima autoridad de la ley judía. Maimónides tenía un inmenso conocimiento de la ley, era un sabio, un erudito. El cargo de Rav suponía emitir opiniones legales, Maimónides presidía su propio tribunal, donde no sólo enseñaba la ley, sino que junto a su grupo de juristas, podían adoptar decisiones legales. 

Mientras todo esto estaba ocurriendo, Maimónides seguía redactando con suma dedicación la Mishné Torá, la cual no concluyó hasta 1177. 

Una vez finalizada, este código legislativo se difundió, con rapidez, desde Francia hasta el Yemen, Magreb e Irak. Como era de esperar, la "Mishné Torá" le granjeó grandes elogios y tuvo también sus detractores. 


Mishné Torá de Maimónides. Fuente: blog "Todo el oro del mundo"
En 1174 murió Nur el-Din señor de Siria, al que Saladino le debía obediencia. Ese mismo año falleció Amalrico I rey de Jerusalén. Saladino se vio libre para conquistar Siria y unificar de esta manera el mundo musulmán en Oriente frente a los cruzados. Ya era un hombre querido y respetado en Egipto, ahora debía hacer lo mismo en Siria. Sin perder tiempo, marchó hacia Damasco.  Dejó como gobernador a su hermano Malik al-Adil, quien gobernó junto a al-Qadí al-Fadil. Sabemos que seguía gobernando en 1182. 

Durante estos años Maimónides tuvo una vida muy activa. En una de las muchas cartas que escribió a su discípulo Joseph ben Yehuda ibn Aqnin, le contaba: 


" Sabed, hijo mío, que las dignidades y cargos honrosos de los judíos son en nuestros tiempos cosas que no considero ni felicidad ni bienes deseables ni males menores, sino tareas arduas en extremo, agotadoras y gravosas... " 


En otra correspondencia le relataba su día a día de la siguiente manera: 


" ... debes saber que me he convertido en el médico de los mientes, del magistrado jefe, de los emires, de la casa de al-Fadil y de otros grandes dignatarios del gobierno ... y puedes imaginarte lo inaccesible y distante que ello me coloca de las personas normales y corrientes. Esta ocupación me obliga a pasar el día en El Cairo atendiendo a los enfermos. Cuando regreso a Fustat, todavía debo pasar, con independencia de la hora, mucho tiempo rebuscando entre mis libros de medicina la información que necesito. ... Por eso no tengo tiempo para estudiar la Ley y sólo durante el shabbath puedo dedicarme al estudio de las Escrituras ... " 


" ... Yo vivo en al-Fustat, mientras que el sultán reside en El Cairo ... debo visitarle cada mañana ... me traslado a diario a El Cairo al rayar el alba y no regreso sino a primera hora de la tarde ... rendido de hambre. Encuentro los lugares de espera de mi casa repletos de gente ... me apeo de mi montura, me lavo las manos ... después los atiendo, redacto las recetas y les aconsejo sobre el tratamiento de sus dolencias, no cesando la gente de entrar y salir de casa hasta el atardecer ... " 


Como médico, Maimónides decía que los tratamiento debían ser personalizados y que la implicación de la familia y amigos era fundamental para la pronta recuperación del enfermo. Daba indicaciones sobre la dieta y otros cuidados para los familiares. "No se trataba de curar la enfermedad, sino a la persona enferma." 

Maimónides ya en edad adulta redactó sus tratados de medicina, como el tratado sobre la erradicación de la pena, vivir en armonía con la naturaleza. La tristeza es un dolor psíquico generado por la pérdida de los seres queridos. Dicha pérdida es algo natural, el hombre debe recuperar su equilibro emocional. 

A nivel personal, vivió su mayor alegría en 1184 cuando nació su hijo Abraham. Es posible que tuviera hijas, las cuales no se mencionan. El varón llegó después de casi 15 años de matrimonio. Abraham hijo muy querido recibió la mejor y más esmerada educación de su padre. Abraham fue un hombre también muy instruido, alcanzó gran fama como rabino. 

La actividad intelectual de Maimónides no había concluido aún, hacia 1185 escribió otra gran obra fundamental para el estudio de la religión judía, se trata de "La guía de los perplejos". 



"Guía de los perplejos" de Maimónides. Fuente: blog "Todo el oro del mundo"
Entre 1182 y 1184 Joseph ben Judah estuvo en al-Fustat, procedente del Magreb, recuerden que se habían conocido en Fez. Joseph se convirtió en su discípulo más querido al que consideraba como un hijo. En un momento determinado Maimónides se percató de la capacidad de discernimiento de su aventajado alumno, y decidió revelarle los secretos que entrañaban los libros proféticos. Sin embargo, hacia 1185 Joseph ben Judah se marchó a Siria y Maimónides lo siguió instruyendo  enviando sus enseñanzas en diversos capítulos y así se creó la "Guía de los perplejos". 

Esta guía si bien la escribió para su discípulo, está dirigida a toda la comunidad judía. Ahora bien, sólo los más preparados la podrían entender en su totalidad, mientras que los demás se conformarán con aprender lo que son capaces de asimilar. Es un libro para intelectuales, conocedores tanto de la ley como de la filosofía y la ciencia. El sabio lector con estos conocimientos se encontraría perplejo ante las contradicciones que aparentemente existen entre la razón y las Escrituras. En esta guía explica los nombres y términos que aparecen en los libros proféticos, así como las alegorías o metáforas ocultas que en ellos aparecen. Según Maimónides, desvelar el significado de los términos y las metáforas proporcionarían al lector una sensación de paz y ésa era la intención de Maimónides. En el momento en que el estudioso fuera consciente de la compatibilidad de la ley con la filosofía, sería porque había entendido el verdadero significado de la ley y se le habría revelado la auténtica naturaleza de la filosofía. Ya no estaría más perplejo.  

Maimónides, como pueden ver, tuvo una actividad intelectual fuera de serie. Sus escritos conservados, según sus biógrafos, alcanzan unos treinta y ocho textos, casi todos en lengua árabe. Muchos de ellos siguen perdidos o aún no se han encontrado. Otros textos, como cartas, documentos, comunicados oficiales, contratos, aparecieron en la Genizah de El Cairo de la sinagoga de Ben Ezra. Hoy en día se conservan en diversas bibliotecas inglesas. 

Regresando a la situación política en Egipto, el acontecimiento más importante que vivió Maimónides fue la conquista de Jerusalén en 1187. Saladino entró victorioso el 2 de Octubre, después de un pacto con los cruzados. Saladino había logrado, por fin, unificar los territorios musulmanes Egipto, Siria y la alta Mesopotamia. El reino de Jerusalén había quedado liberado. La conquista de Jerusalén fue una alegría para los judíos, porque a partir de entonces se les permitió residir allí. Por otro lado, causó un duro golpe a los cristianos europeos, que pronto volverían a tierras del Islam con la tercera cruzada. 

En 1193 murió Saladino con tan sólo 55 años y fue enterrado junto a la mezquita Omeya de Damasco. Su reino se dividió entre sus hijos, recayendo Egipto en su hijo al-Aziz Uthman.  En esa época Maimónides volvió a asumir el cargo de ra´is al-Yahud. Si bien ahora ya se sentía bastante cansado debido a su edad. Redactó un libro de medicina para un hijo de Saladino y otro para un sobrino. Maimónides fue médico de al-Aziz, sin embargo, hacia  el año 1200 Maimónides estaba ya enfermo y debía pasar mucho tiempo en cama, de ahí que no pudiera visitar a diario al sultán. Le dedicó entones un tratado "Sobre la causa de los síntomas". La enfermedad de Maimónides puede que se agravara debido a la gran hambruna que sufrió Egipto entre el 1201 y 1202, que fue seguida de una epidemia. Maimónides moría a los 69 años el 13 de diciembre de 1204.

Hoy en día sus libros siguen vigentes, hospitales y universidades llevan su nombre y su tumba en Tiberiades, en la costa del Mar de Galilea, es un lugar de peregrinaje, donde los visitantes rinden homenaje a Rambam." De Moisés (el del Sinaí) a Moisés, no hubo otro Moisés". 

BIBLIOGRAFÍA: 

- "Maimónides, vida y enseñanza del gran filósofo judío" Joel Kraemer. Editorial Kairós 2010 

- "Historia del pensamiento en el mundo islámico" Miguel Cruz Hernández. Editorial Alianza 2000
- "Maimónides" Abraham J. Heschel. Editorial Muchnik Editores 1984
- "Las cruzadas vistas por los árabes" Amin Maalouf. Alianza editorial 1983
- Maimónides VIII centenario" Historia - revista nº344 - 2004
- "Historia de España" tomo VIII-3. R. Menendez Pidal. Editorial Espasa 

IMAGENES DE INTERNET: 

- Blog www.templariosysuepoca.wordpress.com "Templarios y su época" 
- Témpora - Magazine de Historia 
- Blog www.todoelorodelmundo.com "Todo el oro del mundo" 





Safe Creative #1210070694453