viernes, 9 de febrero de 2018

HADITH BAYAD WA RIYAD



HADITH BAYAD WA RIYAD

Por Elisa Simon

Muchos de ustedes conocen éstas iluminaciones. Las vemos en las portadas de algunos CD o en portadas de libros. Son realmente hermosas, sin embargo si nos acercamos un poco más a ellas, nos pueden sorprender.

Bayad tocando el laúd frente a las esclavas cantoras, la anciana al fondo sosteniendo una jarra de vino y la Sayyida presidiendo la velada sentada sobre una tarima. Las esclavas llevan el cabellos suelto, mientras que la Sayyida lleva una elegante tiara. Bayad va tocado con gran turbante.



Las iluminaciones forman parte del manuscrito
“Hadith o Qissat Bayad wa Riyad”, datado en el siglo XIII, custodiado hoy en la Bibliotheca Apostólica de la Ciudad del Vaticano, bajo la signatura Vat. ar.368.  No se sabe a ciencia cierta cómo llegó hasta allí. Una de las versiones es que este manuscrito formaba parte del botín del saco de Túnez de 1535.   
El manuscrito de Bayad y Riyad, cuenta la historia de amor de estos jóvenes en prosa rimada a la que acompañan imágenes y se completa con poemillas o canciones de amor y desamor.
Este tipo de literatura, alejada de la culta y refinada, se redactaba e iluminaba con la intención de entretener a la gente y hacerle pasar un buen rato. Existía multitud de estos manuscritos en el mundo árabe medieval desde el siglo XI en Bagdad, desde donde se extendió.
El códice está inspirado en el género literario llamado “maqamat” originario de Mesopotamia. Esta literatura guarda cierta similitud con el libro de “Mil y Una noches”. El gusto por estos libros, llegaría a al-Andalus a través del comercio e intercambio del saber en el Mediterráneo. Es probable que el califa al-Hakam II tuviera algunos de estos manuscritos en su magnífica biblioteca cordobesa.

Primera imagen del manuscrito, a modo de portada, se puede distinguir a una esclava tocando el laúd frente al hayib, una  persona está de pie, no sabe si es mujer u hombre. Junto a la esclava cantora se puede distinguir otra sentada a su lado. El Hayib está sentado sobre una tarima con decoración geométrica andalusí, la escena al parecer transcurre en una sala del palacio, con grandes cortinas.
Su autor es anónimo, los expertos que han estudiado este códice fueron el arabista checo A.R.Nykl, quien hizo la primera traducción al castellano, fijando su interés más en el texto que en las imágenes. En 1941 editó y publicó “Historia de los amores de Bayad y Riyad. Una chantefable oriental en estilo persa” Hispanic Notes and Monographs, New York 1941. Monneret de Villard realizó su estudio del manuscrito ocupándose más de las ilustraciones que del texto. Publicó en 1941 “Un códice arabo spagnolo con miniature” revista “La Bibiofilia” nº43 (1941). Otros estudios fueron llevados a cabo por Levi della Vida “Manoscritti arabi di origine spagnola nella Bibliotheca Apostólica” 1962. 
R. Ettinghausen y O. Grabar editaron “The art and Architecture of Islam”, donde hacen referencia a las miniaturas. Khemir realizó también un trabajo de investigación “Hadith Bayad wa Riyad”. 
Estudios más recientes son los realizados por la profesora Cynthia Robinson “Medieval Andalusian Courtly Culture in the Mediterranean” London-New York 2007. La profesora Arianna D´Ottone hizo un minuciosa investigación de las miniaturas en el 2010 “Il manoscrito vaticano arabo 368. Hadith Bayad wa Riyad”
Ellos han datado el códice en el siglo XIII y la gran mayoría de ellos, lo sitúan realizado en al-Andalus. Lo que hace a este manuscrito tan interesante y genuino, es que al día de hoy, es el único manuscrito andalusí iluminado que se conserva.

El manuscrito está incompleto, se compone de 30 folios y 14 imágenes iluminadas. A la hora de abordar la historia de Bayad y Riyad, nos encontramos que falta el inicio, por lo que en el folio nº1. la narración ya está empezada.
La anciana conversa con Bayad, donde ella le aconseja que desista de Riyad, ambos están sentados sobre almohadones. En cuanto al texto, se distingue una parte escrita en letra más grande y gruesa, que corresponde al título de la descripción de la imagen, de ahí que la frase empiece por la palabra "sura".
La historia es la siguiente:

Bayad, joven hijo de un rico mercader de Damasco, que llega a una ciudad en viaje de negocios. En un momento dado conoce a Riyad, una joven esclava cantora, favorita del hayib, primer ministro cuyo nombre no se menciona. Bayad y Riyad se enamoran. Para poder reunirse con ella, Bayad busca la ayuda de una anciana. Ésta acude al palacio del hayib, donde participa de una velada musical. En un momento dado la anciana ve a Riyad, logra acercarse a ella y le cuenta que Bayad está enamorado de ella. La joven esclava se muestra receptiva y accede a un encuentro. 


escena de la velada musical presidida por la Sayyida, sentada sobre una tarima de madera policromada con formas geométrica, Riyad toca el laúd, rodeada por las otras esclavas, la anciana aparece con la cabeza cubierta junto a Bayad con turbante. 
La anciana regresa a su casa, donde está alojado Bayad, allí tiene una conversación con él, durante la cual intenta que él desista y olvide a Riyad, ya que se trata de la favorita del hayib. Sin embargo, Bayad hace oídos sordos y convence a la anciana para organizar un encuentro. La anciana mueve sus hilos y gracias a la hija del hayib, Bayad es invitado a palacio para participar en una velada musical un día viernes.  El hayib no se encuentra en el palacio, por lo que su lugar en la velada lo ocupa su hija, la “Sayyida”, es decir la señora. Durante aquella animada fiesta, Bayad toca el laúd y recita versos cantados. Las mujeres, incluida la anciana, están encantadas con el joven damasceno. La reunión transcurre sin sobresaltos, hasta que de pronto Riyad, en un ataque de amor, lanza a los cuatro vientos su amor por Bayad en forma de versos. 

escena en el palacio del hayib, Riyad se desmaya al saber que Bayad está enamorado de ella. Las esclavas están a su alrededor. Esta imagen es muy interesante por la arquitectura, donde vemos una puerta de doble hoja con decoración como se hacía en al-Andalus. Los arcos gemelos de herradura y el tejado a ocho aguas. El título de la imagen aparece en caligrafía más grande y gruesa iniciado siempre por la palabra "sura" que significa imagen. El texto de abajo, tiene las primeras palabras en rojo indicando que la anciana dirá algo a continuación, "Qalat al-aguz" ... Y dijo la vieja ... 
La Sayyida, se enfada, da por concluida la velada y ordena encerrar a Riyad. A partir de ahí comienza un intercambio de cartas entre ambos amantes con la complicidad de las esclavas, la anciana y un pariente de la anciana. Mientras Riyad se llena de melancolía en aquella habitación del palacio, Bayad está en la casa de la anciana y deambula enfermo de amor por la ciudad. Ante semejante situación, la anciana habla con la Sayyida para que perdone a Riyad y la deje salir de su encierro y darles una oportunidad a los jóvenes. La Sayyida, al principio reacia y con temor por la reacción que pudiera tener su padre,  finalmente termina cediendo. La Sayyida se reconcilia con Riyad y los jóvenes tendrán un nuevo encuentro. Lo que pasó después, nunca lo sabremos, porque al manuscrito le faltan las últimas páginas.

Bayad en casa de la anciana, recibe una carta de Riyad de parte de las esclavas. La puerta de la casa muestra los herrajes tal como había en al-Andalus, con las aldabas redondas y la decoración como las podemos ver hoy día en Tetuán y otras ciudades andalusíes del norte de Marruecos. 
El texto, cuya narración corre a cargo de la anciana, llamada “la Vieja”, está escrito en caligrafía magrebí, que se caracteriza por los trazos redondeados de las letras, éstas son más bien grandes y las líneas están espaciadas entre sí. Emplearon tinta marrón o sepia para el texto y rojo para los subtítulos. 
La estructura está realizada a modo de guion, por ejemplo, cada vez que la anciana va a hablar, se indica “qalat al-aguz”… “dice la vieja”. Como a cada texto le acompaña una imagen, cuyo título aparece en letra más grande y gruesa. El título comienza con la palabra “sura”… “imagen”. 
De la misma manera, que los versos o canciones son todas precedidas de la frase, que ocupa una línea entera y también escrita con letra más gruesa “ … y tomó el laúd, lo afinó y se lanzó a cantar”. 
El estilo guarda coherencia, ya que la prosa pone en contexto los versos, los cuales son cantados durante la velada en el jardín del palacio. La poesía va tomando más fuerza a medida el relato avanza, expresando emociones en los amantes haciendo que la acción sea más dramática.
Bayad, acostado y afligido junto al río Tartar, el pariente de la anciana lo observa con compasión. Identificamos en la arquitectura los arcos lobados de las torres con mirador abierto y otra con ventanas gemelas de herradura, ambas torres cubiertas con tejados a ocho aguas. El aparejo de sillares y ladrillo alternado, tal como se hacía en al-Andalus.
Las imágenes iluminadas son únicas, de alta calidad, de trazos finos y elegantes, con detalles refinados. No guarda perspectiva por lo que las imágenes son planas. El estado de conservación varían de unas a otras, la humedad ha deteriorado bastante alguna de ellas.
En el siglo XIII tanto en al-Andalus como en el Magreb había una industria muy extendida de libros y miniaturas, donde se realizaban o copiaban este tipo de manuscritos. 
Se empleaba el papel, cuya principal factoría se encontraba en Xativa.
Las iluminaciones guardan también cierta similitud con aquellas sirias y mesopotámicas de los siglos XII y XIII, sobre todo en lo que a los personajes se refiere, pero también en la composición de las imágenes, como la representación de los árboles.


Bayad en casa de la anciana, donde el pariente de ésta intenta distraerlo, con una partida de ajedrez. La anciana los observa, vemos los capiteles y el tipo de arcos que guardan similitud con el estilo almohade.
Las imágenes han sido estudiadas por los expertos antes mencionados, los cuales aún no se han puesto de acuerdo acerca de dónde localizar la historia. Una de las hipótesis más extendidas es, que el escenario sea en la zona del Tigris, pero con arquitectura y ambiente andalusí, concretamente Sevilla bajo los almohades. Para ello se apoyan en los siguientes puntos: 

El zócalo del entarimado, donde se sienta la Sayyida, tiene un trazado geométrico andalusí, que podemos ver en otros, como en las pinturas de las albercas andalusíes. 
La arquitectura que se representa en las iluminaciones, reflejan los sillares y ladrillos, que se alternan, dos verticales y dos horizontales, que es el tipo de aparejo andalusí. Otra característica arquitectónica son los arcos lobulados que aparecen en algunas imágenes, las ventanas de arcos de herradura gemelos, con columnitas en el centro y alfiz de recuadro. 


Escena en el jardín del palacio, la Sayyida habla con la anciana, mientras Riyad observa la alberca con dos surtidores con cabeza de caballo. La Sayyida lleva una tiara, la anciana tiene la cabeza cubierta mientras que Riyad lleva el pelo suelto. Vemos aquí también los capiteles propios de los que había en al-Andalus. El texto de abajo tiene en tinta roja "Qalat al-Aguz" ... dice la vieja ...
Torres con miradores abiertos casi siempre por arcos gemelos de herradura, las ménsulas que los soportan guardan similitud con las andalusíes. Los tejados a cuatro u ocho aguas, las puertas decoradas con herrajes y aldaba redonda, los capiteles almohades. Estas características ha llevado a los expertos a situar el códice en al-Andalus. 
La tiara de la hija del hayib tiene una decoración similar a un diseño, que podemos ver en una iluminación del Corán de Sevilla de 1227. 
Las esclavas llevan el pelo suelto con raya al medio, mientras que los personajes masculinos llevan grandes turbantes, característica de influencia oriental.  
Otro factor que identifica las imágenes con al-Andalus es el textil, el tipo de ropa que llevan los personajes, es según los expertos, el tipo de vestimenta andalusí. 


en el jardín del palacio, la Sayyida con tiara, preside la velada, Shumul toca el laúd rodeada de las demás esclavas, la anciana está escuchando. En la arquitectura, vemos las torres con miradores con ventanas con arcos lobulados y con arcos gemelos de herradura con tejado a ocho aguas. El aparejo andalusí.
En cuanto al tema de la historia, el amor es uno de los favoritos en el mundo árabe, en este caso, tenemos un claro antecedente en nuestro ilustre ibn Hazm de Córdoba, en su magnífico “Collar de la Paloma” nos habla acerca de los síntomas del amor. Suele identificarlo con una emoción comparable a la enfermedad, cuyos síntomas son el insomnio, falta de apetito, el desmayo, el deambular sin rumbo. En el relato también se refleja los efectos del amor, que pueden ser tan dañino como el vino, hasta llegar a estar “ebrio de amor”.
Este manuscrito guarda un mensaje educativo, acerca del comportamiento adecuado de un cortesano. Debe ser discreto, educado, controlando sus emociones. Estas características están representadas en el personaje de Bayad. Mientras que Riyad representa lo contrario, justo lo que no se debe hacer y cuyo comportamiento es reprobable para la sociedad de la época. En lo que a “la vieja” se refiere, ella es  la consejera sensata, que advierte de los peligros y que da un mensaje moralizante. Ella tiene además la habilidad de conseguir lo que los amantes desean. Estos personajes están presentes también en el libro del amor “Collar de la Paloma” de ibn Hazm.

Finalmente, sólo me gustaría apuntar que no sólo en el mundo árabe y andalusí gustaban este tipo de literatura iluminada, sino también era muy popular en el sur de Francia, como por ejemplo “Aucassin et Nicolette” o “Guillaume de Dole” ambas obras del siglo XIII. No hace falta decir, que este tipo de historias con sus personajes constituyen el antecedente del libro del arcipreste de Hita y la Celestina de Rojas. 


IMAGENES: 

- en internet: de la página www. warfare.gp. Ilustraciones from the story of Bayad and Riyad. 

BIBLIOGRAFIA:

- Enciclopedia de al-Andalus, Fundación legado Andalusí. Tomo I dirección Jorge Lirola Delgado y José Miguel Puerta Vilchez. 
- Historia de España de Menéndez Pidal Tomo VIII - 3 
- Arianna D`Ottone "Il manoscritto vaticano arabo 368, Hadith Bayad wa Riyad" en  
   Rivista di Storia della miniatura 2010 
- Torres Balbás "Miniaturas medievales españolas" revista al-Andalus XXVI 








miércoles, 10 de enero de 2018

VIAJEROS ANDALUSIES


LOS VIAJEROS ANDALUSÍES 


Por Elisa Simon 



Hoy en día contamos con diversos medios y oportunidades para viajar, según el bolsillo de cada cual. Podemos inmortalizar cada momento y compartirlo al instante con el resto del planeta. 

Pero, ¿cómo se realizaba un viaje en tiempos de al-Andalus? 



En aquella época, el que viajaba lo hacía movido por algún tipo de necesidad como el comercio, peregrinación a la Meca, el aprendizaje o formación, la cultura, la diplomacia o el espionaje. El mar Mediterráneo era el gran escenario, donde se desarrollaban estos viajes y donde se producía un importante intercambio del conocimiento. Sin embargo, también se realizaron viajes a países más allá de los Pirineos, en misiones diplomáticas y comerciales. 

Al-Andalus y el Magreb, situados en el extremo occidental de dar al-Islam, hacían que los viajes fueran largos y costosos. Sin embargo, era algo habitual, debido a las buenas relaciones comerciales con los países del Mediterráneo. Los puertos andalusíes como Almería era uno de los más importantes. 




El gran geógrafo ceutí al-Idrissi describió así Almería en el siglo XII:


"no hay gente en todo al-Andalus más rica y opulenta que la de Almería. Sus habitantes eran hábiles y expertos en los negocios. Su riqueza y la prosperidad de su comercio dependía, esencialmente, de los navíos que a ella llegaban procedentes del Egipto fatimí, con telas fabricadas en Alejandría, brocados, cristal egipcio, perlas del Golfo Pérsico, especies, marfil ... del mismo modo, Almería exportaba a Alejandría las mercancías más solicitadas por Egipto y por todo el Oriente, como aceite de oliva de Sevilla, lozas vidriadas, azulejos y cerámicas ..." 


El perfil de los viajeros andalusíes y magrebíes musulmanes eran, en su mayoría, letrados e intelectuales en temas religiosos, de leyes, gramática, filosofía, científicos, etc. El motivo del viaje solía ser una combinación entre cumplir con uno de los preceptos del Islam y la formación intelectual. Antes o después de la peregrinación a la Meca, estos intelectuales viajeros completaban sus estudios asistiendo a las clases magistrales de los grandes maestros orientales, en Damasco, Alepo o Bagdad entre otras ciudades. De esta manera ellos podían obtener la iyaza o licencia para enseñar. 
Aquellos que habían realizado la peregrinación, recibían el título de hayy, es decir, peregrino. Ambos títulos les daba mucho prestigio y reputación en la sociedad. 




No sólo andalusíes musulmanes realizaban estos viajes a Oriente, sino también los judíos andalusíes, siendo sus motivos de viaje principalmente el comercio, la diplomacia, la cultura, la comunicación con sus comunidades. Eran muy ilustrados, dominaban varios idiomas por lo que ejercían de intermediarios entre los reinos cristianos y al-Andlaus. Eran muy indicados para la diplomacia, acudiendo en varias ocasiones como embajadores de los califas cordobeses a tierras cristianas. 

El hermano de Maimónides, David ben Maimon, era un viajero y comerciante  de piedras preciosas. La familia de Maimónides tuvo un buen pasar gracias a la actividad de David, hasta que éste perdió la vida en el mar de la India. 
Otros judíos andalusíes viajeros eran aquellos enviados por los dirigentes de la comunidad, como por ejemplo, Hasday ibn Shaprut, con la misión de adquirir las obras de los grandes sabios orientales o griegos y traerlos a al-Andalus. Estos libros podían ser comprados, copiados o trocados. A lo largo de la Edad Media existía un importante comercio entorno a los libros en la cuenca del Mediterráneo. 



El viajero y comerciante judío andalusí del siglo IX, Ibrahim ben Ya`qub nacido en Tortosa es un personaje poco conocido en España. Sin embargo, sí lo es en países como Polonia o Rusia, ya que en su relato de viaje describió estos países y otros. Sus vivencias se encuentran fragmentadas en otros libros de geógrafos posteriores como al-Bakri, al-´Udri, al-Kazwini o al-Himyari. Ben Ya´qub , según parece, podía haber formado parte de al menos una Embajada hacia tierras del Kaiser alemán Otto I en misión diplomática. Viajó por toda Europa describiendo lugares, gente, costumbres, clima, botánica, agricultura, ofreciendo información muy valiosa para el conocimiento histórico. Por ejemplo, él menciona por primera vez en la historia el nombre del duque de Polonia, Mieszko I. Ibrahim ben Ya´qub realizó las primeras descripciones de ciudades, como Cracovia, Mainz, Praga, Speyer, varias ciudades de Francia, Italia y otras. 


Aquí tienen un pequeño fragmento del viaje de Ibrahim ben Ya´qub en el "masalik wa-l-malalik" del onubense al-Bakri. El libro de los reinos y los caminos: 


"Resumen formativo sobre el país de los francos (Ifrandja) y otros pueblos cristianos que viven hasta el territorio de los eslavos y otros, según lo recuerda Ibrahim ibn Ya´qub al-Turtusi:

Dice Ibrahim: "Es un inmenso país en tierras cristianas. El frío es muy vivo por lo que su clima es rudo. Es un país rico en cereales, en frutas, en buenas cosechas, en ríos, en cultura, en rebaños, en árboles, en miel, en todo tipo de juegos. 
Tienen minas de plata por lo que sus sables son formidables y más afilados que los de la India. Sus habitantes son cristianos, obedecen a un rey valeroso, fuerte apoyado por un ejército considerable ... los soldados son valientes y prefieren morir luchando antes que huir. 
No hay gente más sucia, ni más tramposa ni más vil. Ignoran la limpieza, se lavan una o dos veces al año con agua fría. No limpian nunca sus ropas, que las llevan hasta que se caen a pedazos." 



Estos viajeros, una vez retornados a al-Andalus, eran recibidos como héroes entre los familiares, amigos y vecinos del barrio. Se sabía de los peligros del mar y del desierto, del viento y las tormentas. Ellos debían además hacer frente a los obstáculos en el camino y que debían superar, como por ejemplo, los salteadores de caminos, las duras condiciones del trayecto en las caravanas.  

Los viajeros redactaron sus vivencias en ruta, en forma de diario o relato de viaje, genero literario que se conoce en árabe como rihla, que se generalizó en el siglo XII. 

Este tipo de relato tiene su antecedente literario en época pre-islámica. Una vez adoptado el Islam y debido a la extensión del imperio, surgió un tipo de literatura necesaria, que informaba acerca de los lugares más lejanos. Se creó en Oriente de esta manera un género literario llamado "masalik wa l-mamalik", que son libros de la descripción geográfica de los caminos y los reinos, de la gente y sus costumbres, de las comidas y sus tradiciones. Dicho género literario llegó a al-Andalus y hacia el siglo XI apareció de la pluma del geógrafo onubense al-Bakri el libro "masalik wa-l-mamalik". Se trata de una recopilación de las descripciones e información aportada por los viajeros y que al-Bakri plasmó en este libro geográfico describiendo el mundo conocido de aquel entonces. Debemos tener en cuenta que al-Bakrí nunca abandonó al-Andalus.  Este tema es muy interesante y necesitaría un artículo propio. No me quiero desviar de la pregunta inicial: 

¿Cómo se realizaba un viaje a Oriente en tiempos andalusíes?




Existían fundamentalmente dos rutas para llegar a Oriente: una terrestre y otra marítima


La ruta terrestre:

nuestros ancestros andalusíes debían cruzar el Estrecho, bien desde Tarifa "Tarif" o desde Algeciras "al-Yazirah" hacia Ceuta "Sabta" o Alcázarseguir "qasr as-saghir", donde eran recibidos antes de continuar su itinerario atravesando el Magreb, uniéndose a alguna de las caravanas. Pasaban por ciudades como  Gabés, Tremcén, Tiaret, Túnez, Qayrawan, Trípoli, los oasis del desierto, hasta llegar a Qus en el Alto Egipto. Atravesaban en el mar Rojo "Qulzum" llegando a la ciudad de Yudda, que es el puerto de Meca. 
Este trayecto podía durar meses, dependiendo no sólo de las rutas de las caravanas, sino de las inclemencias del tiempo o los inconvenientes en el  caminos. Otras cuestiones a tener en cuenta era la incomodidad del viaje en camello, dormir en jaimas. El camino a la Meca, servía al peregrino para tomar consciencia de su ser e iniciar un viaje interior en busca de sí mismo. 

La ruta marítima:

consistía en embarcar en navíos de vela latina en Algeciras, atravesar el Estrecho "az-Zuqaq" para luego seguir navegando bordeando la costa africana hasta llegar a Alejandría. También podían embarcar en el puerto de Almería "al-Mariyya" o el puerto de Denia "Daniya" con dirección a Alejandría, que era por aquel entonces una hermosa ciudad cosmopolita. De allí bajaban en barco por el Nilo hasta Qus. El viaje proseguía hasta alcanzar la costa del mar Rojo "Qulzum", el cual atravesaban para llegar a Yudda, el puerto de Meca. 



Uno de estos viajeros fue Ibn Yubayr, nacido en Valencia, quien vivió en el siglo XII. Realizó tres viajes a Oriente a lo largo de su vida. El primero lo emprendió a los 38 años, como peregrino a la Meca y luego formarse para obtener su licencia de enseñanza. El segundo viaje lo realizó, cuando supo que Saladino había conquistado Jerusalén, permaneciendo durante dos años en Oriente. Su tercer viaje lo hizo después de morir su esposa, cuando vivían en Ceuta. Las circunstancias lo llevaron a establecerse en Alejandría, donde siguió enseñando hasta que murió a los 72 años. Su rihla tiene un gran valor como documento histórico, ya que no solo hace una descripción de las ciudades y del paisaje, sino también de las costumbres de la gente, de las comidas, y de los hechos históricos que le tocaron vivir. Así nos cuenta ibn Yubayr, en su relato, cómo era el lugar más sagrado de Meca:

"La venerada Casa (La Ka´ba) tiene cuatro esquinas ...que su altura frente a bab as-Safa (puerta de Safá) o sea, desde la Piedra Negra hasta la esquina yemení, es de veintinueve codos, mientras que en los demás lados es de veintiocho, a causa de las pendientes de la azotea hacia la gárgola (mizab).... La primera de sus esquinas es la esquina de la que se halla la Piedra Negra; desde allí se efectúa el comienzo de las vueltas (tawaf) ... La puerta de la noble Casa se halla en el lado que está entre la esquina iraquí y la esquina de la Piedra Negra ... es de plata dorada ... la puerta tiene dos grandes argollas de plata en las que se engancha el candado de la puerta que mira al oriente ... El interior de la noble Casa está cubierto de mármoles jaspeados, Las paredes todas ellas son mármol veteado ... El contorno interior de la Casa, todo él, en su mitad superior está recubierto con gruesa plata dorada; ... el techo de la Casa está tapizado con telas de seda de diversos colores ...La Ka´ba tiene cinco ventanas de vidrio iraquí, con maravillosos grabados ..." 


(fragmentos de la rihla de ibn Yubayr "A través del Oriente" estudio, traducción, notas e índices del profesor Felipe Maíllo Salgado - Alianza Editorial)  


Otro ejemplo es el viajero andalusí Abu Hamid al-Gharnatí, que vivió en el siglo XI. Era polígrafo de múltiples ciencias, comerciante y misionero del Islam.   Vivió en países como Bulgar del Volga y Hungría, viajó por todo Oriente. Su larga vida le llevó a convertirse en ciudadano del mundo, ya que nunca volvió a al-Andalus. Se afincó en Damasco donde murió a los 90 años.





Abu Hamid al-Gharnatí relató así en su rihla su paso por Sicilia, camino de Alejandría.


" Y en el Mar Verde hay un conjunto de islas entre las que hay una muy grande a la que llaman Sicilia. En ella hay ciudades, fortalezas y quintas; es uno de los países de Dios que más bienes tiene. En ella junto al mar, hay un monte enorme, es el monte del fuego. De lo alto de ese monte, por el día, sale un humo azulado ... por la noche sale de él un fuego que alumbra hasta diez parasangas ... "  




El mismo viajero llegado a Alejandría la describió así:

"En sus afueras está el Faro, que es una de las maravillas del mundo. Su parte inferior es cuadrada, de piedra tallada, sobre ésta hay un alminar octogonal y sobre éste hay otro redondo muy gracioso. La altura del primero es de 90 codos; el octogonal es igual a éste, y el pequeño es de 30 codos. En el interior hay más de 1000 habitaciones entre grandes y pequeñas; las mayores están situadas en los ángulos del faro y las pequeñas entre los ángulos. El viento pasa por todas ellas. Se cuenta que sobre él había un espejo, en el que se ría a quién llegaba por el Mar de los Rum a una distancia de varios días y noches, según se cuenta." 


(fragmento de la rihla de abu Hamid al-Garnati "Elogio de algunas maravillas del Magrib" introducción, traducción y edición de la profesora Ingrid Bejarano - CSIC) 


Uno de los viajeros más universales es ibn Battuta, nacido en Tánger en 1304, realizó un inmenso viaje, que podemos seguir en su rihla. A lo largo de muchos años realizó hasta cuatro peregrinaciones a la Meca. Conoció países como Kurdistán, Juzistán, Fars, Tabriz. También hizo el recorrido, viajando por Palestina, Siria, Iraq, Yemen. En su primer peregrinaje decidió vivir en Meca durante tres años. Luego viajó por Anatolia, Rusia meridional, Afganistán. Llegó a la India, donde vivió diez años. Luego prosiguió su periplo hacia extremo oriente, Ceilán, Bengala, Assam, Sumatra y dicen que incluso llegó hasta la China. Hacia 1349 se embarcó en Alejandría un navío catalán que lo llevó a Tunez y de allí regresó al Magreb, se estableció en Fez. Realizó dos viajes más, uno a al-Andalus y otro al reino de Mali. 




Aquí tienen un fragmento de su llegada a Granada:

"Después continué la marcha hasta Granada, capital del país de al-Andalus, novia de las ciudades. Sus alrededores no tienen igual entre las comarcas de la tierra toda, abarcando una extensión de cuarenta millas, cruzada por el famoso río Genil y por otros muchos cauces más. Huertos, jardines, pastos, quintas y viñas abrazan a la ciudad por todas partes."  


(fragmento de la rihla de ibn Battuta. A través del Islam. Traducción, introducción y notas de Serafín Fanjul y Federico Arbós. Alianza Editorial)


A medida que los avatares de la historia en al-Andalus se iban sucediendo  algunos viajeros decidieron no regresar a su patria, permaneciendo en ciudades como al-Fustat, El Cairo, Damasco o Alepo. La presencia andalusí en Oriente también contribuyó al desarrollo de la cultura y la ciencia. 

Un ejemplo de ello es el gran ibn Khaldun, tunecino, cuyos ancestros eran sevillanos, que llegaron a Ifriqiya hacia 1248. Ibn Khaldun vivió en el siglo XIV era historiador, sociólogo, filósofo, economista, estadista. Una de las grandes personalidades de su tiempo, autor de la Muqaddima. Los acontecimientos históricos, económicos, sociales que estaban ocurriendo en el mundo mediterráneo, lo fueron llevando de una ciudad a otra hasta que e afincó en El Cairo. Realizó viajes a al-Andalus que por aquel entonces se limitaba al reino nazarí. Hizo su peregrinaje a la Meca y luego se estableció en El Cairo, donde se dedicó a la enseñanza. Previamente había ocupado de forma fugaz el puesto de qadí bajo los mamelucos, que lo llevó a viajar a Damasco, Jerusalén, Belén, Hebrón. Una vez depuesto de su cargo, se dedicó a la enseñanza. Hacia el final de su vida fue enviado a Siria, con la intención de entrevistarse con Tamerlan y disuadirlo para no tomar Damasco. En su Autobiografía dejó reflejado con detalle los acontecimientos que le tocaron vivir. 

La relación de viajeros andalusíes y magrebíes es larga y se extiende desde el siglo IX al XIV. Ibn al-Qallas probablemente nacido en Málaga, viajó con su padre a Oriente, donde se hizo peregrino y también se formó con los mejores maestros. Según parece su viaje lo llevó hasta la India. Sa´id al-Andalusí o al-Magribí nació en Alcalá la Real en el siglo XIII. Estudió en Sevilla antes de marchar a Marraquech.Fue historiador, literato y geógrafo. En 1240 realizó la peregrinación a la Meca y después vivió varios años en El Cairo.  A lo largo de su vida residió también en Túnez, Alejandría, Jerusalén y Alepo. Fue el autor de tres obras, siendo una de ellas "kitab al-mugrib fi hula al-Magrib" Lo extraordinario sobre las joyas de Occidente" y "kitab rayat al-mubarrizín wa-gayat al-mumayyizín" "El Libro de las banderas de los campeones".


Hoy en día tenemos la suerte de seguir el trayecto de los caminos de estos viajeros, gracias a sus relatos. Deliciosas descripciones de ciudades y países, de cómo era la gente, cuales eran sus costumbres, qué les llamaba la atención, las comidas, arquitectura, paisajes, hechos históricos y todo tipo de información de los caminos y los reinos en la Edad Media.  


BIBLIOGRFIA: 

La rihla de IBN YUBAYR fue traducida al español por Felipe Maíllo Salgado, en un libro que se llama “ A través del Oriente. El siglo XII ante sus ojos” Editado por Serbal en Barcelona en 1988.
- Entre Oriente y Occidente ciudades y viajeros en la Edad Media. Juan Pedro Monferrer Sala, María Dolores Rodríguez Gómez. Editorial Universidad de Granada, 2005
- Ibn Jaldún Entre al-Andalus y Egipto Catálogo de la Exposición Palacio "Emir Taz" El Cairo 2008.
- L´enciclopedie de l´Islam - "rihla"
- Tomo VIII de la Historia de España de Menendez Pidal 
- al-Andalus y el norte de Africa: relaciones e influencias, concretamente el artículo de Fátima Roldán “ El viaje en el mundo araboislámico durante la Edad Media: la peregrinación y la búsqueda del saber 
- al-Andalus y el Mediterráneo de la Fundación Legado Andalusí, concretamente los artículos de Manuela Marín, Rachel Arié, José María Fórneas, ´Abd al-Azziz Salim
- L´Europe occidentale dans la relation arabe d´Ibrahim ben Ya´qub. André Miquel en Annales 1966 pp. 1048-1064.
- www.deacademic.com en alemán 
- www.raco.cat "Un jueu de Tortosa informador del géografs árabs medievals, texto en catalán. 

IMAGENES: 


- www.geographos.com 

- www.histoireislamique.wordpress.com 
- www.elcentrodellaberinto.org 
- www.lahistoriaconmapas.com 
- www.blogcatedranaval.com 
- www.amigosdelaalcazaba.es 
- www.revistaeug.ugr.es